julio 06, 2006

La iglesia es el problema...



Es extraño que al
ser humano le resulte tan fácil odiar.

Sí, porque cuando se trata de tolerar y entender las razones del otro, hay que ver que se nos pone cuesta arriba la historia. Y esto no lo digo a modo de que todos tengamos que decir a estas palabras es cierto, en realidad o pucha que tienes razón. Simplemente me sorprende que en detalles tan humanos como extender la mano, ser respetuoso del otro, contradecir con argumentos, fuerza y convicción las "ideas" y no a la persona que las llevan, por mencionar algunos ejemplos, sean un verdadero "imposible" para una sociedad que siempre las saca baratas.

Es más fácil odiar que tolerar, en eso estamos de acuerdo. Es que cuando uno odia lo hace por motivos tan impresentables como el temor, el desconocimiento, la envidia, todas esas cosas que alguna vez escuchamos de aquellos que tenían justamente más miedo que nadie. Me refiero a la misma institución jerarquizada y con realidades absolutas que crucificó y mató por siglos a los que pensaban distinto.

La iglesia católica "como institución" representa a mi parecer todo los más alejado del ser humano, siendo la intolerancia manifestada en el odio por lo diferente la herramienta más útil y certera para su perpetuación. No es humano las distinciones jerárquicas, como tampoco la intolerancia monoteísta. No es humano el poder concentrado en un individuo, como no es humano ( o por lo menos hoy no lo es) hacer creer que ese individuo representa lo divino. No es humano el perseguir y castigar el pecado, como no es humano determinar qué es pecado.

Pero con lo anterior podría surgir la duda de como regulamos el actuar moral del hombre. PEro esta duda surge cuando el temor y el miedo no hacen más que cegar el alma. Cuando sabes o intentas entender al otro ser humano las cosas se despejan fácilmente. El actuar moral del hombre en sociedad se reduce en hacer sin perjudicar, sin generar un deterioro o perdida en la persona del otro, pero aceptando al mismo tiempo la diferencias sustanciales del otro. Somos diferentes eso es indiscutido, entonces ¿para que temer y obligarse a la uniformidad, valga la redundancia, del uno?.

Al final, sin odio ando sin miedo, sin miedo camino tranquilo y si camino tranquilo no necesito ir a misa.





2 comentarios:

Flor dijo...

Estoy de acuerdo contigo de que la iglesia católica nos heredó la gran parte de los problemas a los que ahora nos enfrentamos, por su necesidad imperiosa de imponer un solo camino hacia el bien, sin importarle realmente de qué se trataba hacer el "bien".

Se desvirtuaron de su sentido original, donde el amor era lo importante y no lo material, porque si ahora vemos el Vaticano o las grandes iglesias que se construyen surge la pregunta ¿se necesita tanto ostentación para que dios se haga presente?, si el mismo Jesús dijo: donde dos o más se reúnan en mi nombre, ahí estaré yo.

CYGNUS dijo...

Simple, no?

Pero no se si la idea original es el amor. Por lo menos no lo puedo asegurar.

Pero sin duda que los principios de humanidad y de servicio social que aparenta guiar a la "iglesia" nos hacen pensar que lo necesaro para acercarce a dios, es justamente la practica de dichos principios.

se agradece tu opinion.

Leei lo relacionado al fpmr.